Tres importantes comportamientos no verbales que comunican interés

Nos demos cuenta o no, la mayoría de nosotros no somos conscientes de la cantidad de información que comunicamos de forma no verbal a los demás. Una de las cosas clave que comunicamos de forma no verbal es el grado de implicación e interés que tenemos en la conversación de otra persona. La pregunta “¿Cómo puedo saber conscientemente si alguien está interesado en mi conversación?” puede responderse identificando ciertos comportamientos no verbales.
Desde hace casi un siglo, se nos ha dicho que mantener el contacto visual y sonreír son muy eficaces para expresar nuestro interés. Dale Carnegie describió estos métodos en su libro How to Win Friends and Influence People (Cómo ganar amigos e influir en la gente), publicado en la década de 1930. Pero hay otros comportamientos que entran en juego, como inclinar la cabeza y cruzar las piernas al estar de pie. Si te paras a examinarte, descubrirás la frecuencia con la que comunicas estos comportamientos, aunque se hagan de forma inconsciente.

Inclinar la cabeza

La inclinación de la cabeza, llamada por los expertos en lenguaje corporal y entrenadores de comunicación, es un instinto natural que solemos hacer cuando nos sentimos seguros. Observará que los familiares cercanos y los amantes se sientan juntos e inclinan la cabeza sin darse cuenta. También inclinamos la cabeza cuando “arrullamos” a los bebés. Este comportamiento forma parte de nuestra respuesta cerebral límbica. En la prehistoria, inclinar la cabeza y exponer el cuello nos hacía vulnerables al exponer la vena yugular. Era una señal de apertura y confianza. Hoy en día, transmitimos este mismo mensaje de apertura y confianza a nuestros seres queridos, ya sea de forma romántica o platónica. Mostramos esta misma vulnerabilidad con los bebés para que se sientan a gusto.

Al inclinar la cabeza, se percibe que estás atento, que escuchas activamente y que te preocupas. La gente percibirá que les estás prestando atención frente a tu mente de mono que vaga sin descanso por todas partes. La inclinación de la cabeza transmite con mucha fuerza “confío en ti y te escucho”. Se utiliza tanto para cortejar a una persona como para hacer un trato comercial.

La isopraxis, o en términos sencillos, el “eco corporal”, es un fenómeno en el que las personas replican el lenguaje corporal de otra persona. Si te fijas, cuando dos personas tienen la cabeza inclinada, suelen estar más comprometidas y su conversación suele durar más de lo normal.

De pie con las piernas cruzadas

Cruzar las piernas al estar de pie es otra acción de lenguaje corporal que podemos llevar a cabo cuando nos sentimos cómodos con los demás. A menudo, cuando percibimos una amenaza, plantamos los pies firmemente en el suelo para mantener el equilibrio. Esto puede deberse a una situación amenazante, como estar cerca del borde de un edificio alto, pero también a situaciones sociales incómodas. Cuando nos sentimos amenazados de alguna manera, nuestro sistema límbico activará inconscientemente nuestras salvaguardias de lucha o huida para proteger nuestro cuerpo.

Un artículo de Psychology Today dice que cuando cruzas las piernas mientras estás de pie, puedes hacer que tu interlocutor se sienta más cómodo. Esta señal de comodidad mostrará que estás interesado en lo que están hablando. A veces, esto puede llevar a que el interlocutor se refleje y cruce sus propias piernas. Al igual que con la inclinación de la cabeza, cuando ambas partes de una conversación expresan interés, la conversación durará más tiempo. Una conversación más larga significa más tiempo de comunicación cara a cara, lo que es inmensamente útil para crear una relación de amistad en los negocios y en las relaciones personales.

Bonificación: Pies puntiagudos

Cruzar las piernas al estar de pie es otra acción de lenguaje corporal que podemos llevar a cabo cuando nos sentimos cómodos con los demás. A menudo, cuando percibimos una amenaza, plantamos los pies firmemente en el suelo para mantener el equilibrio. Esto puede deberse a una situación amenazante, como estar cerca del borde de un edificio alto, pero también a situaciones sociales incómodas. Cuando nos sentimos amenazados de alguna manera, nuestro sistema límbico activará inconscientemente nuestras salvaguardias de lucha o huida para proteger nuestro cuerpo.

Un artículo de Psychology Today dice que cuando cruzas las piernas mientras estás de pie, puedes hacer que tu interlocutor se sienta más cómodo. Esta señal de comodidad mostrará que estás interesado en lo que están hablando. A veces, esto puede llevar a que el interlocutor se refleje y cruce sus propias piernas. Al igual que con la inclinación de la cabeza, cuando ambas partes de una conversación expresan interés, la conversación durará más tiempo. Una conversación más larga significa más tiempo de comunicación cara a cara, lo que es inmensamente útil para crear una relación de amistad en los negocios y en las relaciones personales.

 

Hay una última nota sobre el comportamiento que hay que buscar cuando se trata de medir el interés de una persona. Cuando hable con alguien, observe la dirección a la que apuntan los pies de la persona y eso le dará una indicación de hacia dónde se dirige la mente de esa persona. Si sus pies apuntan hacia ti, lo más probable es que esté interesado en ti. Si apuntan hacia otro lado, es probable que quiera salir de la conversación. Puede ser o no inconsciente.

Intenta observar estos comportamientos en ti mismo y en los demás. Aproveche estas oportunidades para conocer mejor a las personas con las que interactúa y cómo se presenta. Puedes aplicar estas técnicas para mejorar las conversaciones, la comunicación, la influencia sobre los demás y las relaciones en tu vida profesional y privada.

España: Madrid, Salamanca, Barcelona

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